Residuo: ¿naturaleza o uso?

Cuando intentamos acercarnos a la realidad de un concepto – o a sus múltiples realidades-, una de las primeras búsquedas que realizamos nos lleva, casi sin querer, a la madre de todas las enciclopedias, hoy convertida en primera fuente de consulta en todo el mundo: Wikipedia. Según ella, la basura es todo aquel material o producto no deseado considerado como desecho y que se necesita eliminar porque carece de valor económico. Pero, ¿es esta afirmación cierta? ¿Realmente el residuo carece de valor económico?

Una segunda lectura, ya más institucional, nos lleva a consultar una nueva fuente. La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) define como residuo a ‘aquellas materias generadas en las actividades de producción y consumo, que no han alcanzado un valor económico en el contexto en el que son producidas’. La diferencia entre ambas acepciones es pequeña, pero crucial a la hora de entender el concepto que pretendemos abordar en este blog. ¿Tiene o no tiene valor económico? De ser así, ¿su valor económico, de qué depende? ¿Qué contexto es el favorable para convertir el residuo en valor económico? ¿Es el residuo, en realidad, un bien no residual?

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Nos detenemos ahora en la definición que la UE establece para la basura, y que la define como cualquier objeto o sustancia que su propietario descarta, tiene intención de descartar o es obligado a descartar. Un nuevo matiz nos lleva a reflexionar sobre qué es y que no es basura. Es decir, ¿es basura porque nuestra percepción es que lo es?

Para acabar de completar este póquer de definiciones, queremos trasladaros la que, en nuestra opinión, añade aún más preguntas a esta realidad, y también más certezas. Thomas H. Christensen, de la Technical University of Denmark, propone en un su libro ‘Solid Waste Technology and Management’ que basura es un sobrante de un producto o material que puede tener o no valor marginal para su propietario, el cual quiere deshacerse de éste. Sin embargo, añade Christensen, la principal característica de ser basura es que ‘ser basura no es intrínseco a las propiedades materiales de los elementos que la forman, sino que depende de la situación que le da su propietario o poseedor. Así, ser o no ser basura no depende de sus características físicas, sino que depende del punto de vista de su propietario y de que le dé o no valor. Ciertamente, ¿qué distingue un mueble abandonado de una antigüedad o reliquia? ¿el espacio que ocupa, el valor comparado con otro mueble nuevo? o ¿el valor que le podría dar un posible comprador? Sin duda, lo que para algunos tiene valor, para otros puede no tenerlo, y viceversa.

Son muchas preguntas, complejas, pero también simples, y poco a poco intentaremos ir dando respuesta y alternativas a todas ellas. ¿Cuántas familias viven gracias a lo que otros consideran o han considerado ‘basura’?. Entonces, ¿es un ‘Residuo’ o es un ‘Recurso’? ¿Podemos cambiar de ‘R’ en función del prisma con que se mire? Un ejemplo difícil de encajar socialmente pero que es una realidad: en el mundo hay familias que se alimentan del vertedero.

Os escribimos desde Waste to Cash, un blog que se sustenta en un concepto muy distinto sobre esta realidad que queremos ir redefiniendo post a post para construir una nueva manera de entender el residuo, no ya como un problema, sino como un recurso.